El fútbol argentino despide a uno de sus arqueros más emblemáticos de las últimas dos décadas. A los 39 años, Sergio "Chiquito" Romero confirmó su retiro definitivo de la actividad profesional, una decisión impulsada por un último tramo de carrera marcado por la frustración y los problemas físicos. Tras quedar libre de Argentinos Juniors —donde su último partido fue la derrota por penales en la final de la Copa Argentina ante Independiente Rivadavia—, el misionero optó por no aceptar ofertas del interior del país ni del extranjero para no sacrificar la estabilidad familiar en Buenos Aires.
El cierre de su ciclo tuvo un tinte de nostalgia y cuentas pendientes. Según trascendió, Romero abrigaba la esperanza de un último baile en Racing Club, el lugar que lo vio nacer, incluso aceptando un rol de suplente detrás de Facundo Cambeses. Sin embargo, el llamado desde Avellaneda nunca llegó, y ante la falta de propuestas que encajaran con su deseo de permanecer en la capital, el arquero decidió que era el momento de bajar la persiana. Su legado, no obstante, queda blindado por una trayectoria que lo posicionó como el arquero con más partidos en la historia de la Selección (96), siendo uno de los referentes de una generación que devolvió a Argentina al primer plano mundial.
Un legado entre los tres palos y el buzo de DT en el horizonte
Desde su irrupción dorada con la medalla de oro en Beijing 2008 y el Mundial Sub 20 de 2007, hasta su consagración como héroe nacional en las semifinales de Brasil 2014 frente a Países Bajos, "Chiquito" fue el dueño del arco albiceleste durante una década. En el plano de clubes, su paso por el AZ Alkmaar de Louis van Gaal y su rol en el Manchester United le dieron chapa europea, aunque su última gran alegría llegó en 2023 con la camiseta de Boca Juniors. Aquella Copa Libertadores lo tuvo como figura excluyente, atajando penales decisivos ante Nacional, Racing y Palmeiras para llevar al "Xeneize" a una final que se le escapó por poco en el Maracaná.
Con siete títulos en su vitrina y el reconocimiento de haber sido el guardián de Messi y compañía en tres finales consecutivas, Romero ya mira hacia adelante. El próximo paso en su vida será el de la dirección técnica.